Redacción / Noventa Grados
Morelia, Mich; 14 de julio de 2012.- Como en todos los casos donde está latente el fanatismo religioso, en la Nueva Jerusalén será complicado encontrar una solución y pactar acuerdos entre los grupos en conflicto, consideró el sub secretario de Gobierno, Fernando Cano Ochoa,
quien señaló además, que antes de considerar la reubicación de los disconformes, se debe buscar “la convivencia armónica” entre los habitantes de la Nueva Jerusalén.
Cano Ochoa, aseguró que aunque el gobierno estatal dispusiera de un sitio a donde trasladar a los seguidores del obispo Santiago, quienes también son conocidos como disidentes o independientes, probablemente estos no abandonarían La Nueva Jerusalén, ya que ahí han transcurrido sus vidas y mantienen un sentido de pertenencia.
El subsecretario, manifestó que la situación en nueva Jerusalén, sí podría considerarse como un caso donde prevalece un “vacío legal”, sin embargo, enfatizó que los hechos ilegales que este conflicto representa, son menores a los delitos que se cometían anteriormente en la comunidad, los cuales en su momento fueron castigados; en ese sentido recordó que el la problemática, ocurrió a raíz de la muerte de Papa Nabor, pues con ello se dio la división de la comunidad en dos grupos que ahora están en pugna, con lo que, agregó, “tan responsable es un grupo como el otro”.









